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ESGUINCE DE TOBILLO

Origen, causa, clasificación y tratamiento del esguince de tobillo

El esguince de tobillo es un tipo de lesión que afecta a los ligamentos de dicha articulación, por distensión, estiramiento excesivo, torsión o ruptura de los mismos. Puede ir acompañado de dolor, hematoma e inflamación. Todo ello compromete la  biomecánica de la articulación implicada, ya que tanto la estabilidad por la lesión ligamentosa, como la movilidad por los síntomas que la acompañan se ven afectadas.Recuperación tras un esguince de tobillo

El esguince de tobillo se produce normalmente por lo que generalmente se conoce como torcedura del pie, o bien hacia dentro o bien hacia fuera. Si la torcedura es interna, es decir, se produce una inversión excesiva de tobillo, se afectan los ligamentos de la parte externa. Si la torcedura es externa, es decir, se produce una eversión excesiva de tobillo, se afectan los ligamentos de la parte interna.

Según la gravedad de la lesión, podemos clasificar los esguinces de tobillo en tres categorías o grados:

1er Grado: implica la distensión parcial del ligamento, que no incluye rotura ni arrancamiento óseo. Los signos que se pueden apreciar a simple vista son hinchazón articular y dolor que disminuye con el tiempo y que permite cierto grado de movilidad. Con el tratamiento adecuado, la recuperación es total y sin secuelas y finaliza en aproximadamente 14 días.

2do Grado: implica la rotura parcial o total de los ligamentos. Puede aparecer como signo adicional el hematoma (coloración negra o azul en la zona). Los movimientos son más amplios de los normal y muy dolorosos. Se suele necesitar un yeso o férula para su tratamiento las primeras semanas. En general la recuperación es total y finaliza en aproximadamente 24 días, aunque este grado de lesión requiere mayor tiempo de tratamiento.

3er Grado: implica la rotura total del ligamento con arrancamiento óseo. En caso de que se afecten varios ligamentos puede producirse luxación articular. Es muy probable que se necesite tratamiento quirúrgico y que la recuperación total no se produzca hasta los 45-60 días. En este grado de lesión casi siempre permanecen secuelas moderadas o graves como dolor permanente, rigidez articular o inestabilidad articular.

GRADOS DE ROTURA

Los 3 grados del esguince

El tratamiento para un esguince de tobillo comienza con lo que se conoce como protocolo RICE. Consiste en reposo , hielo (para reducir el dolor y la hinchazón, 10 min y 3 veces al día), compresión (con vendajes compresivos funcionales) y elevación. Este procedimiento se llevará a cabo los primeros días de la lesión y se combinará con el tratamiento fisioterapéutico.

El tratamiento fisioterapéutico es muy importante y se debe llevar a cabo desde los primeros días de la lesión. El objetivo final es recuperar la funcionalidad del tobillo lesionado. Para ello se aplicarán diferentes técnicas de tratamiento para que el proceso de recuperación sea exitoso.

En un primer momento, y continuando el paciente con el protocolo RICE. El objetivo del fisioterapeuta será disminuir y eliminar los diferentes síntomas que presente el tobillo lesionado. Como pueden ser dolor, hematoma o hinchazón. Para ello empleará técnicas de drenaje tanto venoso como linfático, masoterapia de la musculatura periarticular involucrada en los movimientos del tobillo. Así como estiramiento suave de la misma musculatura y movilizaciones sVendaje funcional de tobillouaves de tobillo. Al final de la sesión, según el estado de la articulación, se puede aplicar un vendaje funcional.

Si el hinchazón ha disminuido se aplicará Ciryax. Una técnica de terapia manual que favorece la correcta recuperación del ligamento lesionado.

En cada sesión el fisioterapeuta debe analizar el grado de mejora del esguince para aumentar los grados de movimiento. Respetando siempre los tiempos de curación de este tipo de lesiones y teniendo en cuenta el grado de la lesión.

Conforme el estado del tobillo vaya mejorando se irán introduciendo técnicas de RSPM. Una serie de ejercicios progresivos que sirven para trabajar la propiocepción articular y ayudan a prevenir futuros esguinces.